¿Qué es esto?

Lo hiperlocal está de moda

Viendo cómo la Kinght Foundation va a destinar 3,14 millones de dólares a financiar proyectos relacionados con el periodismo local, que el New York Times acaba de lanzar un blog hiperlocal en el East Village neoyorquino y que hasta Starbucks se deja llevar por los cantos de sirena podríamos pensar que lo hiperlocal está de moda.
Leyendo ciertos medios, sobre todo anglos, puede dar la sensación de que se está montando una pequeña burbuja alrededor de los micromedios y medios hiperlocales (bueno, 3,4 millones no es tan pequeño).

Lo más importante de los medios hiperlocales es la capacidad de interactuar, de integrarse, con la comunidad. Es saber hablar con y para los vecinos. La potencia de los medios hiperlocales es ser grandes contadores de historias, tejedores de relatos. Y es a través de esta interacción con la comunidad como se van convirtiendo en parte del tejido de la misma.

No se puede pretender ser un medio de barrio (o hiperlocal) sin estar dispuesto a formar parte del mismo. Sin ser participe de la intrahistoria. El papel que deben estar dispuestos a jugar es el de dinamizadores de las relaciones entre los componentes de la comunidad. Al hacer emerger las historias que solían pasar desapercibidas logramos que se estrechen los lazos entre los que se sienten parte del barrio.

De ahí que me surjan dudas al ver a los grandes mastodontes de los grandes medios lanzarse sobre lo hiperlocal. Hace falta un cambio cultural profundo para que los que se han acostumbrado a ver el mundo desde su redacción se lancen a la calle a hablar con el tendero. Literalmente.

La innovación en tiempos de huelgas

Ya hablamos hace tiempo de como El País tuvo el bautizo de fuego de su Eskup con la huelga de metro de Madrid.Pues bien, ahora es el turno de BBC London y con motivo de la huelga de metro de Londres se han lanza al mundo del crowdsourcing de la mano de Ushahidi.

Claire Wardle ha sido la encargada de dirigir el experimento de trazar un mapa de la huelga de metro basándose en lo que el público les iba informando y según lo que ella misma nos cuenta ha tenido cierto éxito aunque hay cosas que se puedan mejorar.

En un momento en que cada vez queda más claro el dinero fácil de la publicidad y las redacciones mastodónticas son cosa del pasado. Estos experimentos pueden ayudarnos a encontrar nuevas formas de enfocar la tarea de informar.

Si Eskup aportaba criterio aparte de inmediatez, el experimento de la BBC London nos enseña maneras de canalizar las aportaciones de nuestros lectores en momentos en los que el equipo de la redacción no puede llegar a todo.

La diversidad en internet

Hace ya unos días leia un comentario de Ingrid Valero en el post en el que hablaba sobre el texto largo en internet.

Al final de su comentario Ingrid decía esto:

porque hay tanta información en Internet que siempre habrá algo para cada uno de nosotros, algo que nos interese y nos tenga pegados a la pantalla

Y es algo con lo que estoy completamente de acuerdo. Internet se ha convertido en la máquina de la diversidad. Al bajar los costes de emisión cualquiera de nosotros podemos convertirnos en creadores y emisores de contenido. Y al ser, relativamente, fácil buscar contenidos que nos interesen siguiendo los enlaces del hipertexto o a través de algún buscador siempre acabaremos encontrando algo que nos llame la atención. Algo que nos estimule, nos sorprenda o con lo que aprendamos algo.

Como dice Pablo Mancini internet es la fábrica de diversidad en dónde la comunicación ya no es unidireccional de los medios a los consumidores. Ahora todos tenemos la capacidad de convertirnos en emisores y a la vez todos somos receptores. Las reglas del juego han cambiado y resulta que ahora hay sitio para todos.

La belleza (y la potencia) de la infografía

Uno de los blogs que sigo asiduamente es Information is Beautiful de David McAndless, un apasionado de la minería de datos y la visualización de la información.

En la charla de los TED que os dejo debajo habla de su pasión por representar la información de la manera más visual posible.

Yo también creo que con un buen diseño de la presentación de la información es posible llegar a más gente. Todos vivimos al borde de la intoxicación por exceso de información, la famosa infoxicación, por eso es de agradecer que alguien nos presente la información con un tratamiento gráfico adecuado.

Lo bueno es que al estar continuamente expuestos a la información gráfica, tenemos un mayor grado de conocimiento gráfico incrustado en nuestro subconsciente: no sólo estamos diseñados biológicamente para percibir más rápidamente a la información que nos llega visualmente sino que dada esta contínua exposición somos capaces de interpretar más fácilmente los datos representados gráficamente.

Pero lo mejor de todo es que esta habilidad para entender y procesar la información no reside únicamente en los emisores tradicionales de información, cualquiera de nosotros con cierto gusto estético y pasión por el tratamiento de datos puede exprimir las fuentes de datos que nos rodean, la información es ya casi ubícua, y jugar con ella. Podremos encontrar tendencias que se repiten, relaciones entre distintas series de datos, dar contexto a los datos y ponerlos unos en función de otros.

En definitiva, gracias a la información abierta y a a las herramientas de visualización de la información tenemos en nuestras manos el poder de entender la realidad.

En un mundo de tweets el texto (largo) es el rey

Parece una verdad aceptada por todo el mundo que al escribir para un medio online el texto debe ser, por definición, corto. Y por si fuera poco, la moda del microblogging -lease Twitter- hace que cada vez escribamos menos líneas. ¿Por qué? Porque en internet la gente se aburre y la competencia está sólo a un click, ¿no?

Pues parece ser que no. Es cierto que la competencia está a un click y que la gente se aburre. Pero se aburre porque el contenido que le ofrecemos no consigue engancharles. Un poco lo que pasa en televisión con la audiencia zapeando compulsivamente.

Con esta idea David Plotz, editor de Slate, lanzó a principios del año pasado una iniciativa en la que enviaba a su plantilla, por turnos, de cuatro a seis semanas a su casa para que se preparasen un reportaje en profundidad. Algunos ejemplos de los reportajes publicados siguiendo esta filosofía son: el analisis de Timoty Noah sobre porqué Estados Unidos no ha sufrido nuevos ataques terroristas después del 11S o la crítica de John Dickerson a la gestión del riesgo en los USA.

Lo más relevante de todo esto es que los números acompañaron esta iniciativa. La pieza de Timoty Noa tuvo más de cuatro millones de páginas vistas. Por otra parte Gerald Marzorati, del The Times Magazine, confirma esta intuición al afirmar que son los textos largos los que más páginas vistas reciben cada semana, en ocasiones llegando a sobrepasar el millón.

Pero lo más importante no es la cantidad de visitas que atraen este tipo de reportajes en internet. Lo realmente importante es la calidad de los lectores que este tipo de periodismo consigue enganchar. Lectores que prestan atención a tu publicación y que se sentirán identificados con tu medio. Y además son lectores que vuelven. Lectores fieles. Y ese es el tipo de tráfico que puede hacer rentable un sitio. Nadie querrá pagar por anunciarse en un sitio donde la gente simplemente está de paso sin prestar atención. A nadie le interesan los zapeadores compulsivos de internet.

En el fondo todo consiste en contar historias que interesen, que enganchen al lector. En eresmadrid creemos que este es el camino a seguir.