¿Qué es esto?

En un mundo de tweets el texto (largo) es el rey

Parece una verdad aceptada por todo el mundo que al escribir para un medio online el texto debe ser, por definición, corto. Y por si fuera poco, la moda del microblogging -lease Twitter- hace que cada vez escribamos menos líneas. ¿Por qué? Porque en internet la gente se aburre y la competencia está sólo a un click, ¿no?

Pues parece ser que no. Es cierto que la competencia está a un click y que la gente se aburre. Pero se aburre porque el contenido que le ofrecemos no consigue engancharles. Un poco lo que pasa en televisión con la audiencia zapeando compulsivamente.

Con esta idea David Plotz, editor de Slate, lanzó a principios del año pasado una iniciativa en la que enviaba a su plantilla, por turnos, de cuatro a seis semanas a su casa para que se preparasen un reportaje en profundidad. Algunos ejemplos de los reportajes publicados siguiendo esta filosofía son: el analisis de Timoty Noah sobre porqué Estados Unidos no ha sufrido nuevos ataques terroristas después del 11S o la crítica de John Dickerson a la gestión del riesgo en los USA.

Lo más relevante de todo esto es que los números acompañaron esta iniciativa. La pieza de Timoty Noa tuvo más de cuatro millones de páginas vistas. Por otra parte Gerald Marzorati, del The Times Magazine, confirma esta intuición al afirmar que son los textos largos los que más páginas vistas reciben cada semana, en ocasiones llegando a sobrepasar el millón.

Pero lo más importante no es la cantidad de visitas que atraen este tipo de reportajes en internet. Lo realmente importante es la calidad de los lectores que este tipo de periodismo consigue enganchar. Lectores que prestan atención a tu publicación y que se sentirán identificados con tu medio. Y además son lectores que vuelven. Lectores fieles. Y ese es el tipo de tráfico que puede hacer rentable un sitio. Nadie querrá pagar por anunciarse en un sitio donde la gente simplemente está de paso sin prestar atención. A nadie le interesan los zapeadores compulsivos de internet.

En el fondo todo consiste en contar historias que interesen, que enganchen al lector. En eresmadrid creemos que este es el camino a seguir.

Nuevas y mejores búsquedas en eresmadrid

Si hay algo que no acaba de funcionar como debería en WordPress son las búsquedas. Si, esas cajas que suele haber en las cabeceras de los sitios y que cuando, ilusos, buscamos algún término nos devuelve los más insospechados resultados.

Gracias al plugin Search Everything de Dan Cameron las cosas deberían empezar a funcionar un poco mejor a partir de ahora en eresmadrid.

Espero que os guste y os sea útil.

El futuro del periodismo ciudadano

OhmyNews fue el pionero del periodismo ciudadano. Este diario digital fue el principal impulsor, con un 70% de las noticias publicadas provenientes de alrededor de 63.000 autores que envían sus noticias al equipo de redacción que es el que revisa, edita o rechaza las noticias.

Animados por el éxito que tuvieron en Korea lanzaron su edición internacional en donde cualquiera podía abrirse una cuenta y empezar a enviar noticias sobre cualquier cosa que estuviese pasando en cualquier lugar del mundo.

El problema es el triple “cualquier” que he usado en el párrafo anterior. Como ellos mismos reconocen, el amplio abanico de temas tratados, junto con el gran volumen de noticias que les llegaban hacían imposible la correcta edición y supervisión de los artículos.

Así que de momento prefieren centralizar la conversación sobre el periodismo ciudadano en si mismo antes que ser un actor más del periodismo ciudadano.

Sin embargo, en el otro lado de la galaxia, el Huffington Post hace un llamamiento para reclutar periodistas ciudadanos. Eso sí, centrados en un tema -la música- y en una ciudad -Nueva York-.

Por nuestra parte en eresmadrid creemos que lo que los medios podemos aportar es, precisamente, criterio. Criterio a la hora de elegir los temas y de enfocarlos. Criterio y saber hacer a la hora de contar historias.

Porque al final, lo que importa, es contar buenas historias.

Liberando conocimiento

El otro día hablaba de como a base de darles tiempo, compartiendolas y perdiendo el miedo a ponerlas en práctica mis ideas se habían ido poco a poco domesticando.

En esta presentacion de Clay Shirky en los TED (puede que le recuerden de posts como este y este) nos explica cómo según él el cognitive surplus cambiará el mundo.

Comparto con él que hay un excedente de conocimiento, las ideas de las que hablaba yo el otro día, que a veces surge surge en el momento ni el lugar adecuado para desarrollar todo su potencial. Es ahí cuando la liberación del conocimiento juega su parte.

Tan solo hemos de liberar el conocimiento, de esta manera es posible que encuentre a las personas capaces de implementarlo y que así solucionen alguno de la multitud de problemas que hay en el mundo esperando ser resueltos.

Es base de hacer, de experimentar, de crear como vamos avanzando. Lo bueno es que ahora no hace falta poner la casa patas arriba, ni siquiera mancharte las manos (a no ser que quieras claro) sólo hacen falta tiempo y ganas. Las herramientas están ahí afuera y hay gente que generosamente las ha liberado.

Aprovechemos el momento que nos ha tocado vivir.

Eskup, Twitter y el ruido

Twitter es famoso por muchas razones pero de lo que quizá no seamos tan conscientes es del gran potencial que tiene como generador de ruido. Hace unos días uno de nuestros colaboradores en eresmadrid, Tomás Segura, comentaba como el ruido de twitter disparó las alarmas al hacer de altavoz de rumores sin ningún fondo y como los usuarios al final tuvieron que recurrir a los medios tradicionales para informarse.

El Pais ha visto esta oportunidad y hace ya un tiempo lanzó Eskup. Su primera prueba de fuego fue el seguimiento, en lo que podríamos llamar periodismo cuerpo a cuerpo, de la huelga de Metro en Madrid. Poco después también han seguido el último Debate sobre el estado de la Nación.

Sobre el éxito o fracaso de esta herramienta sólo el tiempo lo dirá, pero lo que si que nos da es una linea sobre la que avanzar para los medios digitales: aportar criterio además de inmediatez.