¿Qué es esto?

Nuevas y mejores búsquedas en eresmadrid

Si hay algo que no acaba de funcionar como debería en WordPress son las búsquedas. Si, esas cajas que suele haber en las cabeceras de los sitios y que cuando, ilusos, buscamos algún término nos devuelve los más insospechados resultados.

Gracias al plugin Search Everything de Dan Cameron las cosas deberían empezar a funcionar un poco mejor a partir de ahora en eresmadrid.

Espero que os guste y os sea útil.

El futuro del periodismo ciudadano

OhmyNews fue el pionero del periodismo ciudadano. Este diario digital fue el principal impulsor, con un 70% de las noticias publicadas provenientes de alrededor de 63.000 autores que envían sus noticias al equipo de redacción que es el que revisa, edita o rechaza las noticias.

Animados por el éxito que tuvieron en Korea lanzaron su edición internacional en donde cualquiera podía abrirse una cuenta y empezar a enviar noticias sobre cualquier cosa que estuviese pasando en cualquier lugar del mundo.

El problema es el triple “cualquier” que he usado en el párrafo anterior. Como ellos mismos reconocen, el amplio abanico de temas tratados, junto con el gran volumen de noticias que les llegaban hacían imposible la correcta edición y supervisión de los artículos.

Así que de momento prefieren centralizar la conversación sobre el periodismo ciudadano en si mismo antes que ser un actor más del periodismo ciudadano.

Sin embargo, en el otro lado de la galaxia, el Huffington Post hace un llamamiento para reclutar periodistas ciudadanos. Eso sí, centrados en un tema -la música- y en una ciudad -Nueva York-.

Por nuestra parte en eresmadrid creemos que lo que los medios podemos aportar es, precisamente, criterio. Criterio a la hora de elegir los temas y de enfocarlos. Criterio y saber hacer a la hora de contar historias.

Porque al final, lo que importa, es contar buenas historias.

Liberando conocimiento

El otro día hablaba de como a base de darles tiempo, compartiendolas y perdiendo el miedo a ponerlas en práctica mis ideas se habían ido poco a poco domesticando.

En esta presentacion de Clay Shirky en los TED (puede que le recuerden de posts como este y este) nos explica cómo según él el cognitive surplus cambiará el mundo.

Comparto con él que hay un excedente de conocimiento, las ideas de las que hablaba yo el otro día, que a veces surge surge en el momento ni el lugar adecuado para desarrollar todo su potencial. Es ahí cuando la liberación del conocimiento juega su parte.

Tan solo hemos de liberar el conocimiento, de esta manera es posible que encuentre a las personas capaces de implementarlo y que así solucionen alguno de la multitud de problemas que hay en el mundo esperando ser resueltos.

Es base de hacer, de experimentar, de crear como vamos avanzando. Lo bueno es que ahora no hace falta poner la casa patas arriba, ni siquiera mancharte las manos (a no ser que quieras claro) sólo hacen falta tiempo y ganas. Las herramientas están ahí afuera y hay gente que generosamente las ha liberado.

Aprovechemos el momento que nos ha tocado vivir.

Eskup, Twitter y el ruido

Twitter es famoso por muchas razones pero de lo que quizá no seamos tan conscientes es del gran potencial que tiene como generador de ruido. Hace unos días uno de nuestros colaboradores en eresmadrid, Tomás Segura, comentaba como el ruido de twitter disparó las alarmas al hacer de altavoz de rumores sin ningún fondo y como los usuarios al final tuvieron que recurrir a los medios tradicionales para informarse.

El Pais ha visto esta oportunidad y hace ya un tiempo lanzó Eskup. Su primera prueba de fuego fue el seguimiento, en lo que podríamos llamar periodismo cuerpo a cuerpo, de la huelga de Metro en Madrid. Poco después también han seguido el último Debate sobre el estado de la Nación.

Sobre el éxito o fracaso de esta herramienta sólo el tiempo lo dirá, pero lo que si que nos da es una linea sobre la que avanzar para los medios digitales: aportar criterio además de inmediatez.

El curioso ciclo de vida de las ideas

Muchas veces cuando dejas volar la imaginación, en mi caso esto pasa la mayor parte del tiempo, se te ocurren ideas que te gustaría llevar a cabo. No se vosotros, pero yo he tenido una relación bastante curiosa con mis ideas a lo largo de mi vida.

Al principio las ideas me asaltaban, me torturaban y conseguian monopolizar mi cabeza durante días. Me dominaban, creia que eran ideas geniales y me generaban estrés y frustración porque aunque tenía una idea no sabía muy bien que hacer con ella.

Durante mucho tiempo me resigne a que las ideas naciesen y muriesen sin más. Simplemente eran aguijonazos que me daban en la cabeza, me rondaban un tiempo y luego morían irremediablemente. En un momento dado decidí que esto no podía seguir así. Aunque esta vez la tecnica de aproximación fue diferente: me limitaba a apuntarlas. En papeles, cuadernos, ficheros txt en el ordenador, en donde fuese. A primera vista no tenía demasiado sentido, sólamente estaba acumulando un montón de ideas inconexas en papeles desperdigados. Pero es que en el fondo es que me daban pena y dado que no sabía muy bien que hacer con ellas por lo menos las dejaba ahí, a la espera de un futuro mejor.

El cambio fundamental vino cuando empecé a desmitificar el concepto de idea. Todos tenemos ideas, algunos muchas, algunos incluso ideas brillantes. Lo importante no son las ideas en bruto, lo importante es la capacidad de tener una idea que solucione un problema concreto y ser capaz de implementar con éxito esa solución.

Ahora siguen asaltándome ideas, pero ya no me generan frustración. Sigo con la costumbre de apuntarlas, les doy su tiempo, no las desprecio pero tampoco dejo que monopolicen mi cabeza durante días. Y poco a poco van dejando de ser ideas inconexas, poco a poco van encontrandose unas a otras. Estableciendo conexiones, tendiéndose puentes entre ellas.

También he aprendido que si bien puede que estas ideas no solucionen los problemas concretos a los que me enfrento en este momento, si que pueden ser útiles para otros. El mundo está lleno de problemas esperando a ser resueltos. He aprendido que si las comparto, las libero, al final acabarán encontrando a alguien que las necesite y que pueda implementarlas y darles un problema que resolver. Y seguramente haya, en algún lugar del mundo, una idea esperando resolver los problemas a los que me estoy enfrentando yo. Sólo hay que perder el miedo a compartir las ideas propias y usar las de otros. Lo importante, al final, es resolver problemas. No quien tuvo la idea primero.

Y así es como se han ido domesticando mis ideas: dándoles la importancia que se merecen, compartiéndolas y perdiendo el miedo a ponerlas en práctica. Sean mias o de otra persona.